MADRAZO debatió mucho pero YO NO LE CREO. Habría que ense?arle la diferencia entre un campo bien cimentado y uno bien cementado como propone. Ridiculizó al candidato de nueva alianza cuando lo cuestionó acerca de su evasión de impuestos aunque jamás lo desmintió y se divirtió el resto de la noche haciendo gala de sus amplios conocimientos deportivos al mencionar la sub-17, la tarjeta roja, las grandes ligas y la segunda división.
Al momento de la presentación pensé que por fin se sabría quién es CAMPA, qué hace, de dónde viene y a qué se dedica, pero al atacar fervientemente a los demás candidatos en su primer turno se perdió toda esperanza. Habría que ense?arle también a él, que la pronunciación correcta es corrompido y no corrumpido. Ignora cuánto cuesta extraer un barril de petróleo así como todos ignoramos a lo que se refería cuando dijo que China está a 37 días de la economía mundial y México a unas horas.
PATRICIA Mercado es la única que conoce al petróleo como un recurso natural no renovable y sorprendió con ello a pesar de haber iniciado con el tan trillado Las mujeres ya ganamos. Trató temas que ningún otro candidato tenía contemplado. Sostuvo que la desigualdad es el principal problema en un país como éste, donde el derecho que tienes depende de quién eres, donde para solicitar un empleo debes someterte a una prueba de embarazo y de VIH primero y donde una reforma a la ley propuesta por el PAN es rechazada por el PRI y posteriormente propuesta de nuevo por el PRI pero rechazada por el PAN.
CALDERÓN y sus manitas limpias. Calderón y su creación de empleos. Apoya la inversión privada (privatización) de los energéticos para disminuir sus costos. Quiere crear más empleos. Se refirió a Patricia Mercado como Se?or. Habló de crear más empleos. Le explicó a todos los ignorantes lo que es el desarrollo sustentable, mismo que también utilizará para la creación de empleos. Elogió en cuanta ocasión tuvo el gobierno de Fox y se dio tiempo para comparar un alba?il con un mesero. También quiere crear más empleos aunque a ciencia cierta, nadie sabe cómo.
LÓPEZ OBRADOR no asistió, pero dejaron su lugar vacío nombrándolo como el gran perdedor, como si no llevase un a?o en campa?a, como si el debate lejos de ser un escaparate más fuera de pronto el centro de todo, como si dicho espectáculo político hubiese tenido más rating que un partido de futbol de cierto seudomexicano, como si no hubiese ya expuesto en diversas circunstancias, situaciones y lugares su ideología, como si no se hubieran por primera vez en la historia de México movilizado las masas para defender a UN SÓLO individuo, como si no fueran los anuncios en su contra tan sólo un intento desesperado, como si no estuvieran los noticieros llenos de difamaciones y desprestigios contra su persona en lugar de propuestas y soluciones, como si no siguiese en primer lugar y sobre todo como si no fuese, nuestro futuro presidente.
Se abrieron las puertas del vagón y la persona con capacidades diferentes se dispuso a entrar en él, abriéndose paso por entre la muchedumbre que desconcertante lo miraba llegó al lugar que por ley le correspondía tan sólo para encontrarlo ocupado por alguien más.
El hombre robusto que utilizaba el asiento del tren destinado a embarazadas, adultos plenos y personas con capacidades distintas levantó la mirada y al hacerlo, pudo ver la figura de un hombre que para mantenerse erguido requería un par de muletas frente a él, pero decidido a perpetuar su comodidad un par de estaciones más, prefirió ignorarlo al cerrar los ojos y aparentar dormía.
El pasajero que a falta de más butacas viajaba parado contempló perplejo la situación, recorrió con la vista de arriba hacia abajo la condición del hombre con muletas y enseguida observó la del sujeto en el asiento destinado a embarazadas, adultos plenos y personas con capacidades distintas que por decreto, se ubicaba a un costado del acceso principal.
Pasado un momento en el que los tres se mantuvieron expectantes, el pasajero que viajaba de pie sacó de la gabardina que vestía un objeto punzo cortante de mediano uso, mismo que de un movimiento clavó en lo más profundo del muslo del hombre robusto que osó mantenerse en un lugar que no le correspondía cuando la situación lo ameritaba.
Sólo se escuchó el grito del desafortunado, la sangre corría por el pantalón del sujeto hasta esparcirse en el suelo, los demás observaban y parecían murmurar algo al respecto.
El due?o del artefacto cuyo filo había penetrado la carne del ahora hombre robusto que utilizaba el asiento del tren destinado a embarazadas, adultos plenos y personas con capacidades distintas dada su condición, bajó en la siguiente parada.