Post Madridista.
Porque claro, todos podemos hacer le?a del árbol caído, y ahora le dicen cobarde, deshonesto, miedoso, mal presidente, ahora vienen los repudios y reproches, siendo que le dio rumbo a un Madrid perdido, convirtiéndolo en el equipo más rico y poderoso del mundo, dándole una proyección mundial, trayendo a los jugadores que el público pedía, tratando de tener siempre al mejor hombre en cada línea, trazando metas y proyectos a corto, mediano y largo plazo, ilusionando a todos los seguidores cada verano, haciendo su trabajo, el de oficina, corbata y administración, impecable. Si falló, sólo pudo ser en lo único que no dependía directamente de él: marcar goles, desbordar por la banda, meter la pierna en el centro del campo, cobrar los tiros libres, salir jugando desde la zaga, ser libero y líder en defensa, celebrar, cantar, sonreír, divertirse en el campo.
Pero claro, tendemos siempre a culpar al manda más, como si la culpa de un hijo que fracasa la tuviese el padre, y él, que todos los días estaba ahí para mimar, minimizar da?os, magnificar egos y consolar al jugador malcriado que cada vez exigía más, sacó todas las de perder, aún cuando sufría más que cualquier jugador parado en el césped cuando encajaban gol, fallaban oportunidades y dejaban puntos, sentía más que nadie la angustia, desesperación e impotencia de no poder llamarle la atención al hijo querido, dando la cara siempre por él, defendiéndolo ante la siempre cruel y terrible afición.
Y ellos tan ilustres, tan intocables, tan galácticos y con esa actitud tan despreciable que hasta osaron llamarla El espíritu de Juanito, cuando no fue más que un capricho, un Puedo hacerlo, siempre he podido, es sólo que no quiero hacerlo, y Roberto Carlos que exigía renovación, que lesiona contrarios y se mofa jactándose de ello y Salgado que no sabía a lo que jugaba y Woodgate que no lo podía hacer y Helguera en la banca y Baptista en Sevilla y Guti peinando sus rizos y Gravesen pateando contrarios y Cassano sin saber a que vino y Beckham tan guapo y Robinho tan ni?o y Zidane tan lento y Ronaldo tan triste y desahuciado, dejó de ser el mejor delantero del mundo hace dieciocho goles de Eto?o.
Culpar a Pérez es tan absurdo, como sería absurdo culpar a Casillas, el único galáctico, de haber prolongado esta debacle con sus milagrosas intervenciones.
Florentino dio la mano, pero le han tomado todo el brazo, el enemigo está en los vestidores.
Motivo De Queja.
Resulta que, invariablemente de la causa, circunstancia y situación, no importando el tópico inicial, en las conversaciones conmigo se termina siempre hablando de sexo.
Supongo que está mal, bueno sería que, invariablemente de la causa, circunstancia y situación, no importando el tópico inicial, en las conversaciones conmigo se terminara siempre teniendo sexo.